lunes, 27 de octubre de 2008

FUTURO

Este año, como algunos ya saben, es mi último año de carrera. Bueno, al menos eso espero. Y la verdad es que lo afronto con ganas pero a la vez con muchas dudas y miedos.

El año que viene ya no tengo la seguridad de tener que estudiar. Tengo que decidir mi futuro de manera libre, y eso me da miedo.

Las personas solemos pedir libertad. Queremos ser libres para pensar, movernos y actuar. Pero, esa libertad conlleva una responsabilidad directa. El acierto o fracaso, única y exclusivamente, tiene como responsable a uno mismo. Por ello quizá las personas no deseemos realmente una plena libertad, sino una libertad controlada. Una libertad con ciertas restricciones que nos permitan derivar responsabilidades en un momento determinado. Es una postura poco valiente pero inherente a la naturaleza humana que, desde el principio de los tiempos ha buscado en un Ser superior el fundamento de muchas de las cosas que ocurren como consecuencia de sus actuaciones.

Volviendo al tema de mi futuro, filosofías y pensamientos metafísicos aparte, tengo miedo. Miedo por no saber que camino tomar. Miedo por no saber si estaré a la altura del camino por el que me decida. Miedo a no poder ser feliz con mi trabajo en un futuro.

Hace cinco años tomé una decisión de manera impulsiva. Hoy, con un poquito más de madurez mental, aunque no mucha, quiero pensar bien la decisión. Quiero sopesar los pros y los contra que me presenta cada una de las posibilidades de actuación.

Sea cual sea la decisión, una vez que esté tomada no me quedará otra opción más que echarle valor y al toro, y...

¡QUE DIOS REPARTA SUERTE!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Juanpi no sabia esta faceta tuyaa!!! m sorprendes gratamente!!!!jajajajaj. Carmen CA!!

F.J. Cristófol dijo...

Seguro que no te equivocarás al elegir. Eres un hombre reflexivo y sereno, que piensa todo mucho antes de hacerlo y no deja cabos sueltos. Te podría dar consejos, sobre si salir o no salir de Málaga, pero no creo que te puedan valer. Piensa en el presente, en el pasado y por supuesto, en el futuro. Mírate con perspectiva y sólo tú sabes donde te verás dentro de no mucho tiempo